EMA18001 Interior, Residencial

Artchimboldi Menorca
Ubicación
Sant Lluís. Menorca
Año
2020
Superficie
230 m2
Equipo
EMMAMARTÍ ARQUITECTURA + Anna Truyol
Constructor
Virfin Menorca SL
Imágenes
Pol Viladoms
Col·laboradors
Manel Alzina, aparejador
Cristina Pons, interiorista

Para poder conseguir unos espacios diáfanos, definidos por el carácter de sus materiales y especialmente por sus volúmenes, se eliminaron todos los elementos que no eran propios del edificio original. Eliminar tabiques, quitar lo que no es necesario y conservar los materiales de origen, saneándolos, pintándolos de blanco, por ejemplo, pero sin eliminar sus imperfecciones. El resultado son espacios amplios, con luz sin borrar de toda la historia, las vivencias que ha habido y esto le da este punto de alma, de espacio vivo. Esta primera intervención nos dio dos espacios diáfanos para introducir los elementos justos para su nuevo uso, bien pensados, diseñados y elegidos.

El objetivo es conseguir espacios de trabajo cálidos, acogedores, que inviten a compartir y que incentiven a la creatividad y la apertura de mente.

El objetivo era una mínima intervención. Por ejemplo, las paredes de piedra arenisca estaban llenas de imperfecciones, pequeños agujeritos, agujeros más grandes, etc… se van en su estado original, pintándolas de color blanco para conservar la textura del muro. De esta forma siguen teniendo vida.

En la planta baja, se optó por un pavimento de hormigón pulido, que tampoco buscaba ser perfecto. En la planta primera se conservaron los distintos pavimentos existentes que dibujan las estancias que había tenido el edificio.

Se mantuvieron los techos que dan espacios de casi 6 m de altura, de vigas y ferias de madera y entrevigado de cuartos de marés. Y esta altura se resalta con la lámpara de techo, por ejemplo, o con el tubo de la chimenea que debe subir más de 4 m para llegar arriba.

Todas las instalaciones están concentradas en la zona de cocina y baños, desde la planta baja hasta la planta cubierta.

La cubierta se hizo nueva, impermeabilizándola y aislándola térmicamente y generando entradas de luz hacia la planta primera.

Así, por un lado, se buscó recuperar y potenciar el carácter original del edificio (manteniendo texturas de cerramientos, pavimentos, techos, agujeros de fachadas, carpinterías… especialmente los cristales azules de uno de los rosetones) y por el otro se quiso realizar una intervención totalmente diferenciada, utilizando la madera de pino como nueva textura de proyecto.

La aparición de los refuerzos en el sostiene de la planta baja con vigas Fink vino a lo largo de la obra. Después de retirar los tabiques de la planta primera, vimos que el suelo cimbreaba excesivamente y, a pesar de no ser peligroso, daba una sensación extraña. La planta abajo se utiliza como espacio de estar y trabajar y la planta superior como espacio de descanso. Al inicio del proyecto, nos planteábamos realizar varias habitaciones con lavabo, pero no dejaba de ser una intervención convencional. Y como Artchimboldi siempre busca una forma diferente de hacer, salió la idea de los cubos y su repetición.

Además del repetir, el hecho de que los cubos estuvieran juntos formando dos grupos, nos añadía el concepto de compartir. Y esto nos pareció muy enriquecedor por el proyecto.