CO14001 Concurso, Publico

Ordenación de Sa Punta
Ubicación
Maó. Menorca
Año
2014
Superficie
5.020 m2
Equipo
EMMAMARTÍ ARQUITECTURA +
Joan Enric Vilardell Santacana

Arquitectos en acción: Concurso de anteproyectos de ordnación de Sa Punta

CANTERA. MEMORIA DE LA PROPUESTA

1. RELACIÓN DE LA PROPUESTA CON LA CIUDAD Y EL PUERTO

Esta plataforma situada entre la ciudad y el acantilado del puerto es un pedazo de territorio, en cierto aspecto inhóspito, dada su exposición a todos los vientos. Una característica que evidencia la escasa vegetación existente. Asimismo, esta geografía casi “peninsular” dificulta la accesibilidad de los usuarios y el control de un espacio libre de uso público bordeado de un gran desnivel y cuya urbanización no debería alterar la percepción de ser una “geografía” natural. En el marco de la intervención, PEDRERA se propone los siguientes objetivos:

  • No alterar la actual percepción portuaria de la plataforma, entendida como un menaje en “estado natural”, menguando los efectos de la ordenación sobre la cornisa portuaria. En consecuencia, PEDRERA apuesta por mantener y completar la vegetación que conforma un cinturón de seguridad en torno al largo perímetro del acantilado. La continuidad de este eslabón vegetal, que introduce la planta del romero, sólo se ve rota por el acceso a las viviendas y la creación de un excelente mirador sobre la zanja portuaria.
  • Dada la fuerte exposición al viento, de la superficie objeto de ordenación, PEDRERA pretende configurar un nuevo espacio para el procedimiento de crear un hueco en el paisaje, al excavar por medios mecánicos un agujero central en el que alojar las futuras actividades de ocio. El espacio dejado por las piedras podrá ofrecer sitio para actividades sociales como conciertos, exposiciones o lo que se quiera organizar. Este no edificio, este hueco obtenido del subsuelo permitirá un uso versátil de Sa Punta, una redosa contra el viento.
  • Evitar la implantación de materiales ajenos al entorno, realizando una operación de aprovechamiento de esta hectárea de la cornisa portuaria con el recurso a la propia geología, ya evaluada por especialistas y con una información disponible que otorga viabilidad al proyecto. Es, por tanto, una operación autosuficiente.

 

2. DESCRIPCIÓN FORMAL

La nueva cantera de piedra arenisca o no-espacio, evita la sensación claustrofóbica propia de estos lugares que tienen el cielo como techo, con una profundidad de excavación máxima de dos metros respecto al nivel de la plataforma exterior, se llega al fondo gracias a una suave pendiente del 6%. Igualmente, este nuevo paisaje urbano producto del mundo de la piedra cortada se dilata con un segundo agujero de planta cuadrada girado respecto al primero para obtener la sensación de continuidad laberíntica, austera y monumental por la desnudez de una geometría esencial. Pero la invitación a visitar la entraña del acantilado debe venir anunciada desde el Paseo Marítimo. Por eso, con la fuerza cortante del disco que permite arrebatar a la roca piezas regular de notable tamaño, se proyecta un acceso ritual con la disposición de los bloques de 200x130x65 cm, conformando una especie de sala hipóstila, de indudables referencias simbólicas con el mundo milenario de la antigüedad.

Por último, el anteproyecto responde a la posición de atalaya de Sa Punta con la propuesta de una intervención puntual en el perímetro de la cornisa para instalar una ligera plataforma de madera desde donde contemplar el gran derrame geográfico que es el Puerto de Mahón.

 

3. FUNCIONALIDAD DE LA PROPUESTA

Además de ordenar el acceso a la plataforma donde es protagonista este espacio central extraído de la roca, la zona hipóstila acoge la construcción de una cafetería con servicios higiénicos de uso público. El emplazamiento de esta instalación directamente ligada al acceso responde tanto a la voluntad de hacerla visible como a la proximidad a infraestructuras básicas de la ciudad o al control de los accesos al nuevo equipamiento.

Las condiciones del solar y la servidumbre de un posible acceso rodado a los portales de las viviendas conectadas con la zona han dirigido el diseño hacia la liberación del lado levante. Así, un criterio de racionalidad aconseja la creación de una única estructura de circulación interna de uso público o restringido, desde el lado este del conjunto.

La creación de una organización lineal otorga un grado de flexibilidad y capacidad de soportar cambios sobre la idea proyectada.

 

4. RACIONALIDAD TÉCNICA Y ECONÓMICA DEL PROYECTO

El criterio básico del anteproyecto es ligar la intervención al contexto a partir de la extracción mecánica de la roca del propio subsuelo. Un trabajo a cielo abierto en un terreno llano y desnudo donde la máquina allará verticalmente convirtiéndose en una cantera de muros lisos y ángulos rectos.

El trabajo de extracción será realizado con la ayuda de la “regatadora” y una grúa, que desplaza a los grandes bloques de marés. Así, las construcciones del ágora y de la superficie hipóstila se realizará con las piedras empleadas como barandillas, muros, pilares, pavimentos o bancos, obteniendo un resultado de alta racionalidad técnica y económica en el proyecto. Cada piedra puesta en el lugar que le corresponda, cumplirá una función estricta y necesaria, hasta que el paso de los años dé su pátina a esta roca caliza, porosa y permeable, de composición mixta que combina organismos marinos con carbonato cálcico.

PEDRERA se construye, por tanto, con una solución constructiva que ofrece el sitio y que garantiza una optimización entre la idea propuesta y el presupuesto vigente.

 

5. EFICIENCIA ENERGÉTICA Y SOSTENIBILIDAD AMBIENTAL

La idea del anteproyecto es incorporar, salvando las distancias tecnológicas, aquellas estrategias que el hombre ha empleado para ubicarse en el territorio y protegerse de la climatología. Una cuestión en la que la orientación, la economía de los materiales y su proximidad de obtención, la simplicidad constructiva, etc. Representan los principales factores.

Así, los paramentos de mayor altura se levantan orientados a proteger de los vientos de tramontana, el sistema constructivo es extremadamente sobrio y sencillo, obtenido con un material natural que aporta lo mismo con el consecuente ahorro en el transporte y beneficio económico para la zona y con una durabilidad y resistencia comprobadas.

El marés es, en definitiva, un material natural que no requiere mantenimiento. Y su uso no altera la posibilidad de cerrar su ciclo natural.

La balsa propuesta como telón del escenario se plantea de forma natural. Plantas acuáticas serán las encargadas de depurar el agua y dotar a la cantera de fauna autóctona.

Por último, la vegetación propuesta -acebuches y romero- gozan de un bajo requerimiento hídrico y una acreditada resistencia a los efectos del viento y el agua marina.

PEDRERA es una propuesta ecológica y de alta sostenibilidad ambiental.