Hevresac fue la casa familiar del capitán, comerciante y corsario Joan Roca Vinent quien documentó de 1776 a 1826 el Diari de Mahó detallando la actividad mercante del puerto, la meteorología, los eventos sociopolíticos, así como infinidad de anécdotas de la época.

El objetivo del proyecto fue crear un hotel fresco e inspirador que pusiera en valor la belleza de la arquitectura existente. La intervención consistió en transformar una vivienda unifamiliar entre medianeras del siglo XVIII en un turismo de interior de 8 habitaciones, que se desarrolla en planta sótano, planta baja, planta primera, planta segunda y planta altillo.

La parcela en la que se ubica el edificio tiene una forma trapezoidal, casi triangular. Esto provoca que, en su interior, las estancias paralelas a la medianera larga son rectangulares y los adyacentes a la calle San Fernando son trapezoidales.

El volumen es mayor al permitido actualmente por la normativa, ya que la altura del edificio es superior a la permitida y dispone de un volumen que conforma el altillo que sobresale de la línea de cubierta. La mayor parte del volumen se concentra hacia la calle Anuncivay y, en la parte trasera de la parcela, en la calle San Fernando, es donde se encuentran las terrazas y la menor concentración de edificación.

Se han conservado los elementos arquitectónicos existentes (estucos, escalera, pavimentos, carpinterías) y se han utilizado junto con los nuevos materiales sostenibles (madera, corcho negro, pinturas ecológicas…), ligeros y austeros para dar el nuevo carácter al edificio.